Newton, a hombros de Hooke

Una de las frases más legendarias de la Historia de la Ciencia fue la pronunciada (escrita) por Isaac Newton (1642-1727) en una carta a Robert Hooke (1635-1703), hacia el año 1675. Newton se encontraba enzarzado con Hooke en polémicas epistolares acerca de la gravitación universal. Me hallo subido a hombros de Gigantes, había escrito aquel, en su carta. Hooke había alcanzado importantes conclusiones sobre la cuestión y se encontraba en pleno intercambio o competencia con Newton. No obstante, el futuro autor de los Principia superaba ampliamente a Hooke en genio matemático y si bien este último llegaría hacia 1678 a proponer la ley inversa del cuadrado, la verdad es que al final no le quedó más remedio que resignarse al futuro despliegue matemático de Newton y la acaparación por parte de éste de la gloria a ojos de los historiadores de la Ciencia. El drama del gran científico que fue Hooke fue compartir país y siglo (espacio-tiempo) con Isaac Newton.
Drama no sólo porque Newton fuese un científico de (aún) mayor envergadura que él, sino que en un plano humano el considerado fundador de la mecánica clásica no puede presentarse como ejemplo de impecabilidad ética. Newton no toleraba ver a nadie que destacase por encima suyo, y ya se encargaría él, Newton, de borrar sus huellas, si tal cosa sucedía. A fe que lo hizo. En especial con el pobre Hooke, luego de aceder a la presidencia de la Royal Society: no quedó allí ni el retrato de su antiguo corresponsal. Esto llevó a que los siglos siguientes infravalorasen y hasta ignorasen a Hooke.
Newton, dicho sea de paso era un buscapleitos y hasta un pelín chulopiscinas. Como director de la Casa de la Moneda no vaciló en enviar a la horca a un bonito número de falsificadores. No le temblaba el pulso, no, al amigo. Se enfadó también con el alemán Leibniz acerca de la paternidad del cálculo diferencial; esto llevo a una especie de guerra fria científica entre Inglaterra y Alemania. A lo largo de su vida, Newton sufrió graves desequilibrios nerviosos, se dice que a causa de sus experimentos (al)químicos o de una sobrecarga de trabajo o tal vez de la ruptura de ciertas relaciones. Yo creo que Newton era el típico personaje que va generando heridas y resentimiento en los otros, y al que puede aplicársele aquello tan nostrat del ja t´ho trobaras.
Una perla que lo demuestra, y que es el motivo de la presente nota o post: el comentario epistolar de Newton a Robert Hooke, lo de que marchaba a hombros de Gigantes. Se suponía que el comentario era un indicio -increíble tratándose de Newton- de modestía hacia sí mismo, de elegante autodisminución frente a Hooke, y que por Gigantes se refería tal vez a Keppler o a Descartes, cuyos libros había devorado ya en su juventud. Pauwels-Bergier en su reivindicación del misticismo El Retorno de los Brujos (1960) llegan a insinuar que con aquello de Gigantes, Newton se refería al enorme y perdido caudal de sabiduría al que él todavía tenía acceso en su XVII y nosotros, ya no.
Y Stephen Hawking ha titulado uno de sus libros justamente con la frase de Newton A hombros de Gigantes, libro en el que recoge las figuras de unos cuantos Giants de la Ciencia, entre ellos el propio Newton.
Bueno, pues nada de esto. El treintaañero Newton había escrito en su carta a Hooke Gigantes con letra mayúscula. Él iba, según escribía a hombros de Gigantes, y que por eso había llegado tan lejos. Pero no, no se refería a Descartes ni a su Geometría. Sino que era más bien -tal y como indica John Gribbin en su Historia de la Ciencia 1543-2001 (2002)- una chanza hacia la no demasiado elevada talla física (y, de acuerdo con el vacilón Newton, tampoco elevada talla intelectual) de Robert Hooke.
O sea que lo que le estaba diciendo al autor de la Micrografía era algo así como: si he llegado tan lejos, tal vez sea en parte debido a mis antecedentes intelectuales, entre los cuales ciertamente no te encuentras tú. Chavalín.
Vaya, vaya.
Newton: menudo pájaro
11 comentarios »
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Me ha gustado mucho tu blog… en particular las críticas y análisis que haces de aquello mal llamado ciencia así que me gustaría conocer la postura que tienes sobre las “ciencias” sociales…
Gracias
Gracias.
Bueno, las ciencias sociales yo las colocaría en un punto intermedio entre las ciencias experimentales o de la naturaleza y las llamadas humanidades.
No tienen el nivel de desarrollo de la física o la biología -es decir, las ciencias de la naturaleza- y es dudoso que puedan llegar a tenerlo, ya que manejan un objeto de estudio -el hombre- muy dificilmente objetivable y matematizable.
Digamos que las ciencias sociales son Ciencias desde luego -las humanidades por su parte no lo son, obviamente- pero no son tan “matematizables” como la física o la química. Los grupos de seres humanos no pueden tratarse como las moléculas de un gas.
Es un tema interesante, en cualquier caso. Podríamos dedicarle un post. Creo que las ciencias sociales pueden tener un papel clave como intermediarias entre las famosas “dos culturas” de Snow (Ciencias y humanidades)
Lo que no puede hacer la Sociología es intentar aguar a la Física o a la Biología pretendiendo que son productos culturales, tan sólo. Eso es lo que pretende el programa fuerte de la Sociología de la Ciencia, que ha llegado a atreverse a “abrir” las cajas negras de la Ciencia natural. Por ahí, las cosas van por mal camino.
En cuanto a la futura matematización de la Sociología o la Psicología: un apunte de ciencia ficción, si me permites: Asimov en Fundación imaginó la psicohistoria, una disciplina identificable con la psicología-sociología pero con el aparato matemático -y el nivel de predicción- de la fisico-química.
Pero bueno, ya te digo. Pienso dedicarle un post a este tema.
Saludos.
muchas gracias por tu respuesta…
ojalá y lleguemos a conocer “toda” la gama de posibles acciones, creencias y deseos (jejeje) de los seres humanos para reducir la información sobre la indeterminación que hace tan dificil de predecir los sucesos sociales…
te imaginas que sea posible muy pronto la psicohistoria… predecir lo social gracias al conocimient pleno del indiviuo y todas las situaciones posibles (deseables y no)…
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Cuestión aparte lo de la sociologia: vale la pena aclarar (sí es pertinente), que no todos son relativistas que van por ahí con el discurso de que todo vale; aunque la crítica recae especialmente en algunos grupos dedicados a la sociolgía del conocimiento… pues los de la sociologia de la ciencia, que se desprenden de la anterior, cuida más este aspecto…
Estaré espeando ese artículo tuyo… gracias de nuevo y saludos cordiales.
Newton, a hombros de Hooke
El drama del gran científico que fue Hooke fue compartir país y siglo (espacio-tiempo) con Isaac Newton. Newton no toleraba ver a nadie que destacase por encima suyo, y ya se encargaría él, Newton, de borrar sus huellas, si tal cosa sucedía. A fe …
Trackbacks por meneame.net | Septiembre 21, 2007 |
[...] mofándose de su baja estatura y de su incapacidad para conseguir demostrar la susodicha ley [1]. Dada la mala leche que se gastaba Newton, esta afirmación no resulta en absoluto [...]
Pingback por Inner, El Pendejo » Blog Archive » Eduardo Punset y los gigantes de verdad | Febrero 22, 2008 |
dime tu afirmacion por favor
la naty y ke saen de mi los jiles
GUAAAAAAAAAOOOOOOOOO;SIN PALABRAS
muiiii fome !!!! no se busco lo ke io keria
[...] y Hook trabajaron (en la misma época, pero en forma totalmente aislada entre sí) sobre la teoría de la gravitación y mucho se ha especulado si Hook fue el verdadero autor de la teoría; Newton, en ese tiempo, [...]
Pingback por Intuición: una ráfaga divina… ni tan divina, ni tan ráfaga « Ahuramazdah | Junio 3, 2009 |
Por culpa de Newton no he termindo mi carrera, jejejeje pero ahora que la retome veo que fue un parteaguas de la ciencia.