Tercera Cultura, modelo de futuro
La convergencia Ciencia/Humanidades y la aceptación política de los resultados de la Neurociencia encontrarán dificultades, pero llegarán.
La Tercera Cultura puede en principio aparecerse como una manera totalmente nueva de plantear las complicadas y a menudo distantes relaciones entre la Ciencia (Ciencias exactas y de la Naturaleza) y las materias “humanísticas”, en las que incluiríamos a las Ciencias Sociales, el Arte, la Historia o en general aquello que suele conocerse popularmente como “Cultura”.
La Tercera Cultura no es algo nuevo
Pero es solo la etiqueta Tercera Cultura la que puede ser reciente, no la “filosofía” que la fundamenta. Intenta tender puentes comunicativos entre las dos culturas (ciencia y humanidades), integrándolas, y ello desde hace tiempo. Es un proyecto muy ambicioso, ya que su horizonte vendría dado ni más ni menos que por el regreso a una unidad del conocimiento y la cultura humanas como no se conocía desde hace siglos. Desde aquellas épocas en que la llamada Filosofía (del griego “amor por el saber”) enmarcaba a la totalidad de ese saber humano. Con el correr del tiempo, la “filosofía” iría ramificándose o incluso desintegrándose en disciplinas especializadas. Una de ellas iba a ser la “Filosofía Natural”, área filosófica centrada en el conocimiento del mundo físico. A lo largo del XIX, esta Filosofía Natural pasaría a ser conocida universalmente como” Ciencia” (Física, Química, Biología). Isaac Newton en el XVII-XVIII se veía a sí mismo como un Filósofo Natural. Hoy dia lo consideramos un Físico, de hecho el padre fundador de la Física, junto con Galileo.
El término Tercera Cultura fue puesto en circulación por el editor John Brockman a mediados de los noventa, con la publicación de The third Culture: beyond the Scientific Revolution. El libro pretende proyectar las ideas de las personalidades más importantes de la Ciencia contemporánea (gentes como Richard Dawkins, Paul Davies, Steven Pinker o Stephen Jay Gould) haciéndolas llegar al gran público y tendiendo asi puentes entre Ciencia y Sociedad.
Orígenes: las “dos culturas” de Snow
Los orígenes de la Tercera Cultura podríamos rastrearlos en1959 con la célebre conferencia dada por CP Snow, que era físico y se dedicaba además a la Literatura. En esa conferencia fue diagnosticado con bastante solvencia el problema de la separación intelectual y académica entre Ciencia y Humanidades. En aquella época ya se percibía la gran distancia entre una y otra. El diagnóstico de Snow distó mucho de ser universalmente aceptado y fue vapuleado entre otros por el prestigioso (y malhumorado) crítico literario FR Leavis, dando lugar a la famosa controversia Snow-Leavis.
Avance lento pero constante
Desde 1959 algo se ha avanzado en esta imprescindible convergencia intercultural. Esta llegará tal vez más como un hecho consumado: a medida que las neurociencias y el conocimiento científico del cerebro humano y su funcionamiento (base de la conciencia y de la “Mente”, y por tanto de la Cultura y todas sus formas) vayan dando lugar a disciplinas (hoy) futuristas como la neuroeconomía o la neurosociología. Vamos en esa dirección y por muchos “palos en las ruedas” que se pongan (y se pondrán, lo estamos viendo) el proceso es seguramente imparable. Fenómenos como el postmodernismo, o el sectarismo de las ideologías intentarán pues frenar la convergencia y quizá lo logren, pero la Ciencia y su método (con sus resultados, algunos impactantes) han llegado demasiado lejos en su demostración de que la Realidad existe fuera de nuestra mente y sus mapas. El futuro parece claro. Y el futuro es justamente eso: la convergencia, la Tercera Cultura.







¿las humanidades al servicio de las ciencias exactas y naturales? ¿cuál es entonces la diferencia?
el consumismo nos ha llevado a crear autos mas rapidos y contaminantes y señales que indiquen velocidad maxima 100 km/h no tiene sentido lo que hacemos destruimos media selva para obtener palitos de dientes o una mesa de adorno destasgamos energias y des
Todo regresa a su punto de partida