Alternativos contra Simon Singh

Foto Phil Coburn

Las exquisitas leyes antilibelo en el Reino Unido han llevado al Dr Simon Singh a una situación que de no ser por lo desgastado de la palabreja, podriamos calificar perfectamente de kafkiana. Como alternativa, vamos a llamarla delirante.

Un artículo publicado en el 2008 en el diario progre The Guardian en el que Singh se “atrevía” a criticar los asertos de la “Ciencia” quiropractica, acusandola de ser tan solo “bogus Science”, llevó a la British Chiropractic Association a demandar al divulgador por considerar su artículo… difamatorio.

La broma le ha costado a Singh 100.000 £ de gastos y veinticuatro meses de dolores de cabeza legales. Y es que hay que andarse con mucho cuidado, hoy dia, a la hora de criticar las aseveraciones de la delicada armada alternativa.

Sorprendente victoria

En efecto, al parecer, esa gente pone rapidamente a un lado su deslumbrante y trendy buen rollo “humanístico” cada vez que se topan con algun tipo de comunicación no complaciente con sus lánguidas disciplinas, y el eventual batallador científico harto del daño intelectual (y hasta sanitario) que aquellos están causando, puede llevarse mas de un arañazo legal por la osadía. Esto esta ocurriendo en el 2010, en el centro mismo de la Civilización que parió la Ilustración, esa que parece existir ya sólo en los libros de Historia.

Lo increíble del caso Singh debería servir para impulsar la pertinente modificación legal que garantizase la objetividad del debate periodístico y academico en el campo de la Ciencia y el conocimiento basado en la evidencia.

La victoria de Singh la encuentro no sólo gratificante sino hasta sorprendente, teniendo en cuenta esta época algo oscura intelectualmente. Y habría que aprovecharla para animarse a introducir algun cambio aunque sea mínimo en la problemática interfaz Ciencia/Cultura.

Mi admiración hacia este Singh, este guerrero portador de la llama en la oscuridad, como lo hubiera llamado el inolvidable Carl Sagan. Esperemos que pueda recuperar su dinero, vamos. Y es que, vaya, 100.000 £ de gasto y “penalización” son muchas esterlinas, solo por ejercer su supuesta libertad intelectual. Me parece a mí.

 

Simon Singh: This is goodbye. The Guardian (March, 2010)

Simon Singh wins key battle. The Telegraph (April 2010)

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s