Einstein y el violín


Toda su vida lo acompañó el violín. Acostumbraba a tocarlo de madrugada en casa, improvisando melodias. Sus notas lo ayudaban a resolver complicadas cuestiones físico- matemáticas. Aprendió a tocar el instrumento a los cinco años.

Mozart y Bach eran sus pasiones: admiraba la “clara estructura arquitectónica” de sus piezas, que parecían “dibujadas por el cosmos mismo, más que por la mano humana”.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s